martes, 29 de agosto de 2017

🔺Los cannabinoides como nuevos compuestos anti-inflamatorios


Revisión de la bibliografía cientifica disponible sobre  uso de cannabinoides para el tratamiento de enfermedades inflamatorias. 


Título original: Cannabinoids as novel anti-inflammatory drugs
Título en español: Los cannabinoides como nuevos compuestos anti-inflamatorios
Autores: Prakash Nagarkatti, Rupal Pandey, Sadiye Amcaoglu Rieder, Venkatesh L Hegde, and Mitzi Nagarkatti
Lugar de trabajo de los autores: Department of Pathology, Microbiology and Immunology, University of South Carolina, School of Medicine, Columbia, SC 29208, USA.
Publicado en: Future Med Chem. 2009 October ; 1(7): 1333–1349. doi:10.4155/fmc.09.93.


Los cannabinoides son un grupo de compuestos que ejercen sus efectos a través de su unión a receptores específicos. El descubrimiento del Δ9-tetrahidrocannabinol (THC) como principal principio psicoactivo presente en la marihuana, así como la identificación de los receptores cannabinoides y sus ligandos endógenos, provocó un crecimiento significativo en la cantidad de investigaciones realizadas para comprender las funciones fisiológicas de los cannabinoides. Entre los receptores cannabinoides podemos identificar a CB1, que se expresa predominantemente en el cerebro, y CB2, que se encuentra principalmente en las células del sistema inmunológico. El hecho de que tanto los receptores CB1 como CB2 se hayan encontrado en las células del sistema inmune sugiere que los cannabinoides desempeñan un papel importante en la regulación del sistema inmunológico. Estudios recientes demostraron que la administración de THC en ratones provocó una marcada apoptosis en células T y células dendríticas, originando inmunosupresión. Además, varios estudios demostraron que los cannabinoides reducen la producción de citoquinas y de quimiocinas y, en algunos modelos, producen una regulación por incremento de células T reguladoras (Tregs) como un mecanismo para suprimir la respuesta inflamatoria. El sistema endocannabinoide también interviene en la regulación del sistema inmune. Por ejemplo, se observó que la administración de endocannabinoides o el uso de inhibidores de enzimas que descomponen los endocannabinoides, provocó inmunosupresión y facilitó la recuperación de lesiones presentes en órganos como el hígado que habían sido producidas por el sistema inmune. La manipulación de endocannabinoides y/o el consumo de  cannabinoides exógenos in vivo podrían transformarse en una potente modalidad de tratamiento contra enfermedades de origen inflamatorio. Esta revisión se centrará en el uso potencial de los cannabinoides como una nueva clase de agentes anti-inflamatorios contra una serie de enfermedades inflamatorias y autoinmunes, que son activadas principalmente por células T activadas o por otros componentes de la inmunidad celular.

lunes, 22 de mayo de 2017

¿Que es la Sepsis y qué es el Shock Séptico?

Importante revisión de los conceptos de Sepsis y Shock Séptico efectuada por prestigiosos integrantes de las principales sociedades Society of Critical Care Medicine y European Society of Intensive Care Medicine

Título en inglés: The Third International Consensus Definitions for Sepsis and Septic Shock (Sepsis-3)
Título en español: Definiciones del Tercer Consenso Internacional para Sepsis y Shock Séptico (Sepsis 3).
Autores: Mervyn Singer,MD, FRCP; Clifford S. Deutschman, MD, MS; ChristopherWarren Seymour,MD, MSc; Manu Shankar-Hari, MSc,MD, FFICM; Djillali Annane,MD, PhD; Michael Bauer, MD; Rinaldo Bellomo, MD; Gordon R. Bernard, MD; Jean-Daniel Chiche,MD, PhD; Craig M. Coopersmith, MD; Richard S. Hotchkiss, MD; Mitchell M. Levy, MD; John C. Marshall, MD; Greg S. Martin, MD, MSc; StevenM. Opal, MD; Gordon D. Rubenfeld, MD, MS; Tomvan der Poll, MD, PhD; Jean-Louis Vincent,MD, PhD; Derek C. Angus, MD, MPH

Lugar de trabajo de los autores: Bloomsbury Institute of Intensive Care Medicine, University College London, London, United Kingdom (Singer); Hofstra–Northwell School of Medicine, Feinstein Institute for Medical Research, New Hyde Park, New York (Deutschman); Department of Critical Care and Emergency Medicine, University of Pittsburgh School of Medicine, Pittsburgh, Pennsylvania (Seymour); Department of Critical Care Medicine, Guy’s and St Thomas’ NHS Foundation Trust, London, United Kingdom (Shankar-Hari); Department of Critical Care Medicine, University of Versailles, France (Annane); Center for Sepsis Control and Care, University Hospital, Jena, Germany (Bauer); Australian and New Zealand Intensive Care Research Centre, School of Public Health and Preventive Medicine, Monash University, Melbourne, and Austin Hospital, Melbourne, Victoria, Australia (Bellomo); Vanderbilt Institute for Clinical and Translational Research, Vanderbilt University, Nashville, Tennessee (Bernard); Reanimation Medicale-Hopital Cochin, Descartes University, Cochin Institute, Paris, France( Chiche); Critical Care Center, Emory University School of Medicine, Atlanta, Georgia (Coopersmith);Washington University School of Medicine, St Louis, Missouri (Hotchkiss); Infectious Disease Section, Division of Pulmonary and Critical Care Medicine, Brown University School of Medicine, Providence, Rhode Island (Levy, Opal); Department of Surgery, University of Toronto, Toronto, Ontario, Canada (Marshall); Emory University School of Medicine and Grady Memorial Hospital, Atlanta, Georgia (Martin); Trauma, Emergency & Critical Care Program, Sunnybrook Health Sciences Centre, Toronto, Ontario, Canada (Rubenfeld); Interdepartmental Division of Critical Care, University of Toronto (Rubenfeld); Department of Infectious Diseases, Academisch Medisch Centrum, Amsterdam, the Netherlands (van der Poll); Department of Intensive Care, Erasme University Hospital, Brussels, Belgium (Vincent); Department of Critical Care Medicine, University of Pittsburgh and UPMC Health System, Pittsburgh, Pennsylvania (Angus); Associate Editor, JAMA (Angus).
Publicado en: JAMA. 2016;315(8):801-810. doi:10.1001/jama.2016.0287

IMPORTANCIA Las definiciones de sepsis y shock séptico fueron revisadas por última vez en 2001. Desde entonces se han hecho considerables avances en la patobiología (cambios en la función, morfología, biología celular, bioquímica, inmunología y circulación de los órganos), en el manejo y en la epidemiología de la sepsis, lo que sugiere que es necesario realizar una nueva revisión sobre el tema.
OBJETIVO:  Evaluar y, en aquellos casos en que sea necesario, actualizar las definiciones de sepsis y choque séptico.
PROCESO: Un grupo de trabajo (n=19) con experiencia en patobiología sepsis, ensayos clínicos y epidemiología fue convocado por la Society of Critical Care Medicine y European Society of Intensive Care Medicine. Las definiciones y los criterios clínicos fueron generados a través de reuniones, procesos Delphi, análisis de bases de datos electrónicas de registros de salud y por votación, realizando un seguimiento mediante circulares a las sociedades profesionales internacionales, y solicitando revisión y respaldo (por parte de 31 sociedades enumeradas en los Agradecimientos).
RESULTADOS: Dentro de las limitaciones de las definiciones previas podemos mencionar un enfoque excesivo en el proceso de inflamación, un modelo engañoso de que la sepsis describe una evolución continua desde la sepsis severa hasta el shock, y la inadecuada especificidad y sensibilidad de los criterios del síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SIRS). En la actualidad se utilizan definiciones y terminologías múltiples para sepsis, shock séptico y disfunción orgánica, lo que genera discrepancias en la incidencia reportada y en la mortalidad observada. El grupo de trabajo concluyó que el término sepsis severa era redundante.
RECOMENDACIONES La sepsis debe definirse como una disfunción orgánica potencialmente mortal causada por una respuesta desregulada del huésped  frente a la infección. Desde el punto de vista clínico, la disfunción orgánica puede estar representada por un aumento en la puntuación de 2 puntos o más en la valoración de la falla orgánica (SOFA) asociada a la sepsis, lo que se asocia con una mortalidad intrahospitalaria superior al 10%. El shock séptico debe ser definido como un subconjunto de sepsis en donde las anomalías circulatorias, celulares y metabólicas particularmente profundas se asocian con un mayor riesgo de mortalidad que con la sepsis sola. Los pacientes con shock séptico pueden identificarse clínicamente por el requerimiento de agentes vasopresores para mantener una presión arterial media de 65 mmHg o superior,  y un nivel de lactato sérico superior a 2 mmol/L (> 18 mg/dl) en ausencia de hipovolemia. Esta combinación se asocia con tasas de mortalidad hospitalaria superiores al 40%.
En hospitales, salas de urgencias o hospitales generales, los pacientes adultos con sospecha de infección pueden ser rápidamente identificados como más propensos a tener malos resultados típicos de la sepsis si tienen al menos 2 de los siguientes criterios clínicos que juntos constituyen una nueva puntuación clínica de cabecera denominada quickSOFA (qSOFA): frecuencia respiratoria igual a 22/min o mayor, alteración mental o presión arterial sistólica de 100mmHg o menos.

CONCLUSIONES Y RELEVANCIA. Estas definiciones y criterios clínicos actualizados deben reemplazar las definiciones previas, ofrecen una mayor consistencia para los estudios epidemiológicos y los ensayos clínicos, y facilitan el reconocimiento temprano y el manejo más oportuno de los pacientes con sepsis o con riesgo de desarrollar sepsis.